Un consultorio que se queda sin material de curación en plena consulta pierde tiempo y credibilidad. La solución no es acumular inventario, es tener claro cuáles son los productos de consumo constante y organizarlos para que siempre estén a la mano.
La base: gasas, vendas y fijadores
- Gasas estériles: para curaciones que requieren un campo limpio individual.
- Rollo de gasa: para cubrir superficies más grandes o hacer vendajes compresivos.
- Vendas elásticas: de distintos anchos, para compresión moderada en esguinces y contusiones.
- Cinta micropore o quirúrgica: el fijador de uso diario, hipoalergénico para piel sensible.
Curitas y torundas, el consumo diario
Curitas y torundas alcoholadas son los productos de mayor rotación en cualquier consultorio, incluso en especialidades que no son de urgencias. Vale la pena tenerlos siempre en el nivel de inventario más alto, porque su ausencia interrumpe procedimientos simples con más frecuencia de lo que parece.
Cómo organizar tu inventario de curación
Separa el material por tipo de uso, no por proveedor o presentación: un cajón para fijación (cintas), uno para cobertura (gasas y vendas) y uno para limpieza (torundas). Esto reduce el tiempo de búsqueda durante la consulta y facilita detectar qué se está por agotar antes de que falte.
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